Cuando las celebraciones dejan de ser celebración para ti: la carga invisible que las madres sostienen en cada evento.
Mamá, Hay algo que el mundo entero sigue sin nombrar, pero que todas las madres conocemos en silencio: Las celebraciones rara vez son descanso para nosotras. Casi siempre son exigencia, presión y desgaste emocional. Da igual si hablamos de Navidad, del cumpleaños de tus hijos, del bautizo, la comunión, la fiesta del cole, una reunión familiar, o incluso tu propia boda… Detrás de cada una, hay una madre sosteniendo más de lo que cualquiera imagina.




